En todo el mundo hay cinco regiones diminutas que tienen concentraciones asombrosamente altas de personas centenarias. Las llamadas zonas azules: Cerdeña (Italia); Icaria (Grecia); la isla de Okinawa en Japón; Nicoya (Costa Rica) y Loma Linda en California.
Las personas en estas “zonas azules” no solo viven más tiempo; llevan vidas plenas con tasas muy bajas de cáncer, obesidad, enfermedades cardíacas y diabetes, sin mencionar la demencia.
Son regiones que parecen esconder el secreto de la eterna juventud y son objeto de estudio para desvelar los misterios de su longevidad
¿Qué están haciendo tan bien?
¿Y por qué pasa esto en zonas tan dispersas a través del globo?
Porque pesar de sus diferencias geográficas y culturales, los habitantes de estos puntos azules tienen estilos de vida casi idénticos. Primero, tienden a tener fuertes lazos con familiares y amigos. También se mueven todos los días, incorporando cosas como la jardinería y caminar. La actividad física, como probablemente sepas, es un antidepresivo natural. También estimula la formación de memoria, ayuda a las neuronas a recuperarse de lesiones y promueve el crecimiento de nuevas células cerebrales.
Pero lo más importante posiblemente sea el hecho de que sus dietas y sus hábitos alimentarios (o alimenticios, no estoy muy seguro cuál es la palabra correcta) son muy similares.
El mensaje clave aquí es: su cerebro necesita alimentos saludables, ejercicio diario y buena compañía para mantenerse saludable
Por lo general, los habitantes de estas zonas comienzan sus días con un gran desayuno, seguido de un almuerzo moderado y una pequeña cena temprana. También incorporan de forma natural el ayuno intermitente, que se ha demostrado en pruebas con animales en laboratorio, que aumenta la vida útil hasta en un 30 por ciento. Procura tener una ventana de ayuno de 12 horas entre la cena y el desayuno, asegurándote de beber mucha agua mientras tanto.
Las dietas de los centenarios giran en torno a vegetales frescos, frutas, legumbres y granos, que contienen vitaminas esenciales para el cerebro, proteínas magras y carbohidratos y grasas saludables. En promedio, consumen pescado y carne solo cinco veces al mes y en porciones pequeñas; esto reduce su ingesta de grasas saturadas y colesterol al mismo tiempo que proporciona nutrientes vitales.
Finalmente, estos centenarios suelen beber uno o dos vasos de vino tinto al día, una excelente fuente de antioxidantes antienvejecimiento cuando se ingiere con moderación con los alimentos. Algunos beben café, con moderación, lo cual, estudios demuestran que puede evitar la demencia.
Cuando se trata de estar saludable, lo más importante es encontrar lo que funciona para tu cuerpo. Tu individualidad influye en su comportamiento específico, salud mental, producción hormonal y necesidades nutricionales.
Y, sobre todo, tomatelo con calma. Es de vital importancia reducir el estrés y disfrutar de una vida plena para la salud de tu cerebro